Cuanto más avances en tu carrera profesional y personal, y comiences a buscar nuevos empleos, más probable será que te enfrentes a las demandas de una cualificación profesional como parte de los “requisitos mínimos”.

Cada vez es mayor la exigencia de un título o acreditación que certifique nuestra competencia a la hora de ejercer un trabajo. Incluso en oficios para los que tradicionalmente no se exigía nada como el empleo doméstico, la limpieza de edificios o las actividades auxiliares en agricultura.

Dicha titulación oficial puede conseguirse a través de la Formación Profesional o, en un menor espacio de tiempo y pudiendo combinarlo con una actividad laboral, a través de los Certificados de Profesionalidad. Podríamos decir que son un instrumento de reciclaje profesional para trabajadores sin gran cualificación. De este modo, estas titulaciones anteriormente nombradas no benefician únicamente en el sentido curricular sino también en los siguientes aspectos:

  • La inserción laboral: aumentando tu cualificación, con una formación adecuada a los requerimientos del mercado laboral, se facilita el acceso a los puestos de trabajo.
  • La mejora curricular: poseer un título permite incrementar sustancialmente el currículum profesional de cara a optar por puestos de trabajo cualificados.
  • Obtener una acreditación oficial: al tratarse de un documento oficial, acreditan profesionalmente ante la empresa privada y se valoran también en cualquier proceso de selección que convoquen las Administraciones Públicas.
  • Facilidades laborales: proporcionan una titulación laboral que asegura a los empleadores que un trabajador es competente en la cualificación que acredita el certificado, facilitando al tiempo la labor de selección de personal.
  • Aprendizaje continuo y personalizado: los certificados de profesionalidad facilitan el aprendizaje permanente, ya que se pueden realizar poco a poco y permiten cualificarse a lo largo de toda la vida profesional mediante la acreditación y acumulación de certificados en diferentes ámbitos.
  • Desarrollo personal: la certificación profesional no solo contribuye al desarrollo profesional del trabajador, sino también a su desarrollo personal, aportándole la seguridad de que sus habilidades están reconocidas y permitiéndole diferenciarse y ser más competitivo.

Como queda reflejado anteriormente, estudiar un título no tiene como único objetivo la obtención de un trabajo sino que los beneficios afectan a diferentes ámbitos de la vida: intelectual, social, deportivo, personal, artístico, ético y mucho más.

Con frecuencia, los reclutadores a menudo escriben anuncios de trabajo que especifican que se necesita una alta cualificación profesional para el trabajo. Además, hoy hay más trabajos que hace 50 años que implican trabajar con el cerebro y menos trabajos que involucran habilidades manuales. Después de todo, un título es un comienzo en la vida laboral.

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