¿Cómo podemos afrontar un test psicotécnico?

¿Cómo podemos afrontar un test psicotécnico?

Los test psicotécnicos y pruebas de personalidad son otro tipo de pruebas utilizadas en ocasiones en los procesos de selección.

Existen diferentes tipos y cada uno mide los siguientes aspectos:

  • Pruebas de inteligencia: Su objetivo es medir la capacidad de razonamiento, y algunos de sus ítems suelen referirse a series de números, figuras, letras o palabras.
  • Pruebas de aptitudes:  Miden la capacidad de los candidatos para la realización de una serie de tareas, evaluando la destreza que demuestran en la ejecución de cada una de ellas. Por ejemplo: atención, percepción, memoria, orientación espacial, aptitudes verbales, aptitudes numéricas, etc.
  • Pruebas de personalidad: Sirven para identificar tendencias o rasgos de personalidad presentes en los candidatos.

Entre las más comunes están pruebas de aptitudes, la suerte es que este tipo de prueba pueden, y de hecho deben, entrenarse. Tienes a tu alcance tanto en internet como en las librerías diferentes recursos para entrenar este tipo de psicotécnicos. Te recomendamos incluirle un tiempo en tu agenda de búsqueda de empleo, pruébalo y verás que será algo parecido a practicar crucigramas. Además estarás entrenando y manteniendo ágil tu mente con la práctica diaria de estas aptitudes.

A la hora de la ejecución están son algunas de las recomendaciones que te ayudarán a afrontar con éxito su desarrollo:

  • SERENIDAD. Acudir descansados y tranquilos.
  • ENFOQUE. Leer con mucha atención a las instrucciones, por ejemplo, hay pruebas que buscan la rapidez y no solo el acierto, hay que tener claro el objetivo que nos marcan para adaptarnos a lo que nos piden.
  • AJUSTE AL TIEMPO. El tiempo suele ser limitado y si nos atascamos en un ítem lo mejor es pasar al siguiente.
  • SINCERIDAD. Ser sinceros en las pruebas de personalidad. Éstas cuentan con ítems dedicados a mediar la llamada “deseabilidad”, es decir aquello que quieres mostrar de ti, por tanto, es inútil querer mostrar determinadas tendencias, lo mejor es ser sincero.
  • CERO DUDAS. No siempre es posible, pero si esta permitido hacer preguntas, no te quedes con dudas.

Claves para mejorar el proceso de reclutamiento

Claves para mejorar el proceso de reclutamiento

Hoy en día, muchos sectores están experimentando dificultades de contratación. Además, en un entorno global cada vez más competitivo, es fundamental contratar los mejores perfiles posibles para asegurar la competitividad de su empresa. Entonces, ¿Cuáles son las mejores prácticas para una estrategia exitosa de adquisición de talento? Durante los próximos blogs, te daremos 5 claves que te permitirán optimizar tu captación. Hoy, comenzamos con la primera:

  1. Cuida tu marca empresarial

Hoy en día,  publicar una simple oferta de trabajo y contactar con un candidato a través de LinkedIn ya no es suficiente para atraer al mejor talento . La competencia es feroz y los candidatos muy selectivos. Por ello, es importante que una empresa cuide su marca empresarial para garantizar una contratación eficaz. 

La marca empresarial hace referencia a la imagen de una empresa ante sus potenciales candidatos y empleados. Por lo tanto, las empresas tienen interés en desarrollar su marca empresarial, porque hoy en día la imagen que transmite la empresa, especialmente en la web, es crucial en la elección de un candidato para una empresa. Para ello, utilizan técnicas de marketing de RRHH para hacer atractiva la empresa y potenciar la experiencia del candidato.

¿Cómo crear una marca empresarial atractiva?

Lo primero a tener en cuesta es que la base de una buena reputación comercial es tener empleados felices . Se trata, por tanto, de las condiciones de trabajo, la remuneración y los beneficios, el clima laboral, el estilo de gestión (confianza, respeto, etc.). Tus empleados son los primeros portavoces de tu empresa, estén o no contentos con su trabajo, se sabrá. Hoy, con la hegemonía de las redes sociales, cualquier experiencia negativa puede propagarse en segundos y puede afectar fácilmente la reputación de una empresa. Por lo tanto, es crucial mantener a los empleados satisfechos. 

En segundo lugar, la empresa debe ser capaz de ofrecer un escaparate de su empresa a los distintos candidatos. Por ello, para desarrollar su imagen de marca, debe crear contenidos para los candidatos estén informados, les trasmita confianza, les atraiga y les permitan proyectarse en la empresa . Esto se puede hacer compartiendo fotos del día a día de la empresa (comida de equipo, en reunión, eventos, etc. ), testimonios de otros empleados, un vídeo de las oficinas, información clave sobre los empleados de la empresa (edad promedio, tasa de rotación, etc.) y otros. La transparencia es fundamental para atraer candidatos. Para una perfecta combinación entre empresa y candidato, este último debe ser capaz de identificar la cultura corporativa gracias a esta información, saber si esto último le corresponde o no.

Para desarrollar tu marca empresarial existen diferentes canales. Por ejemplo, las redes sociales profesionales son un vector interesante para publicar periódicamente sobre la vida de tu empresa. También puedes estar presente en plataformas de reclutamiento más innovadoras como Welcome to the jungle, que ofrece contenido multimedia detallado y moderno sobre las empresas.

Para medir el atractivo de su marca de empleador, también es fundamental monitorear los sitios de calificación de la empresa, como Glassdoor, para poder responder a cualquier comentario de los empleados o ex empleados, e implementar mejoras dentro del negocio debido a la retroalimentación negativa.

El trabajo de la marca empresarial no debe hacerse de forma puntual cuando tienes necesidades de contratación sino que es un trabajo constante a largo plazo para que pueda dar sus frutos.

Tipos de preguntas en una entrevista de trabajo

Tipos de preguntas en una entrevista de trabajo

Te mostramos las preguntas más frecuentes en una entrevista de trabajo, divididas en categorías. Ten en cuenta que la entrevista no es una ciencia exacta como tampoco lo es el entrevistador, por lo que te puede hacer cualquiera de estas preguntas en el orden que prefiera así como mezclar las categorías, según lo considere oportuno.

  • Directas: “¿Cuántas horas duró ese curso?”
  • Indirectas (sesgadas): La información se obtiene por deducción a partir de respuestas con contenido diferente en apariencia. Aquí nuestra habilidad sería intuir qué es lo que busca averiguar el entrevistador para tenerlo en cuenta en nuestras respuestas.  Ej. “¿Qué hace en su tiempo libre?”
  • Abiertas: Nos dejan la oportunidad de emitir una respuesta personal y amplia. Lo ideal es aprovechar esas “oportunidades” para dar la información más favorecedora. Ej. “¿Qué piensa de este trabajo?”
  • Cerradas: Exigen una respuesta de sí o no, o dejan posibilidades limitadas de respuesta. Es recomendable utilizarlas para tomar la iniciativa y “abrir” la pregunta y su respuesta. Ej. “¿Estás casada?”
  • De reiteración: Permiten precisar mejor una información o pregunta. Para nosotros nos sugieren pistas sobre qué es lo que buscan. Ej. “¿Podría desarrollar su idea sobre…?”

Según el contenido de las preguntas haríamos la siguiente distinción, en la cual mencionaremos distintos ejemplos de cada tipo:

  • Personalidad. Háblame de ti mismo. Cuéntame una anécdota en la que resolvieses con éxito una situación problemática. ¿Qué elemento diferencial aportas?
  • Experiencia: Cuénteme su trayectoria laboral. Motivos por los que finalizó su relación en la última empresa en la que estuviste.
  • Formación: ¿Por qué elegiste estudiar…? ¿Por qué realizó el curso de…?
  • Empleo: ¿Por qué quieres trabajar aquí? ¿Qué es lo que más te atrae de este puesto?
  • Vida privada: ¿Qué disponibilidad tiene para viajar? ¿Y para cambiar de residencia?
  • Metas y objetivos: ¿Por qué deberíamos contratarte? ¿Qué objetivos o metas tienes en la vida, a corto o largo plazo?

Probablemente ya sepas algunas de las preguntas más típicas de una entrevista, pero también tienes que estar preparado para otras “preguntas raras”. El objetivo de estas preguntas es que cada candidato demuestre su rapidez para pensar, su creatividad y, por qué no, su sentido del humor; además de otras características psicológicas que se pueden reflejar en las respuestas a estas preguntas. Veamos algún ejemplo:

  • Imagínate que se acercara un director de cine para ofrecerte hacer una película sobre tu vida, ¿qué actor o actriz te gustaría que fuera tu personaje?
  • ¿Qué tipo de fruta te gustaría ser?
  • ¿Qué tres cosas llevaría a una isla desierta?
  • ¿Qué es lo más gracioso que te ha pasado recientemente?
  • Si el periódico de tu ciudad te hiciera una entrevista sobre tu vida, ¿qué titulo le pondrías?
El poder de la actitud en una entrevista de trabajo

El poder de la actitud en una entrevista de trabajo

Es cierto que un currículum bien presentado y actualizado con información clara y de calidad que refleje tu experiencia laboral de forma profesional es esencial para lograr una contratación laboral. Pero esto no es todo, el siguiente paso del proceso de selección es crucial, la entrevista, en ella nos conocen como persona, profesionalmente y actitudinalmente.

De este modo, podemos ser excluidos de muchos procesos de selección por nuestra actitud y/o poca preparación de la entrevista, porque sí, debemos llevar la entrevista preparada.

Los seleccionadores de Recursos Humanos saben que elegir a un candidato sólo por sus méritos y ,posteriormente hacer que interiorice los valores y actitudes necesarios para funcionar correctamente, es un proceso lento, costoso y que no siempre se consigue. Por eso, cada vez más, la actitud y los valores se vuelven criterios esenciales y deben estar presentes desde el primer momento en el candidato.

El poder de la actitud significa tener la capacidad de adecuar tu predisposición emocional de manera consciente y asegurarte de haber realizado una evaluación positiva de la entrevista antes de que llegue el momento y como preparación previa. Tener en mente que debemos mostrarnos tal y como somos implica también reconocer cuáles son esas actitudes que nos definen y que son valoradas en una entrevista de trabajo. Esto evitará que pasemos por alto su exteriorización.

A pesar de que parte de las actitudes valoradas en una entrevista dependen del puesto de trabajo, hay algunas que son comunes a todos los casos, como por ejemplo, la escucha activa. Tomarte tu tiempo para escuchar a la otra persona denota calma, tranquilidad y respeto hacia las palabras de la otra persona y, a su vez, nos permite estructurar nuestras ideas y prepararnos para dar la mejor respuesta posible.

Por otro lado, podríamos hablar de la motivación. Cuando llegamos motivados a una entrevista de trabajo, se percibe en un primer momento en nuestro lenguaje corporal pero, también, cuando aclaramos nuestras dudas sobre aspectos comentados. Esto denota nuestro interés y curiosidad por el puesto al intercambiar puntos de vista.  

Asimismo, la proactividad sería otra actitud importante que cuidar ya que, alguien proactivo, entiende que una entrevista de trabajo es un espacio de diálogo y no una conferencia personalizada en la que cada persona emite mensajes de manera unilateral. Más allá del ámbito comunicativo, la proactividad se plasma en la facilidad para anticiparse, proponer soluciones y aportar cosas que no se esperan de nosotros.

Por último, comentaremos la importancia de la orientación hacia los resultados y la empresa. Es importante conocer y mostrar interés en cuáles son los objetivos y fines últimos de la organización, así como interesarnos por la empresa e investigar qué labores hacen, como se organizan, etc., para poder encauzar nuestros esfuerzos en sintonía con los de la empresa.

Haz saber al entrevistador qué conocimientos y habilidades posees y cómo estos pueden ayudar a lograr objetivos.

Autocandidatura ¿por dónde empiezo?

Autocandidatura ¿por dónde empiezo?

Hablamos de autocandidatura cuando haces llegar tu currículum a una empresa sin haberse publicado previamente una oferta concreta. Habitualmente es algo que da mucha pereza a las personas en búsqueda de empleo y el principal problema suele ser no saber por dónde empezar.

Los tres pasos a seguir para hacer autocandidatura serán:

  1. Tener preparado un texto que acompañará a tu currículum.
  2. Buscar los datos de contacto de empresas objetivo y hacer un listado.
  3. Establecer un plan para enviar paulatinamente tu currículum a estas empresas.

El texto que acompaña a tu CV:

La carta de autocandidatura ya no es una carta, sino que se transforma en un texto de presentación incluido en el cuerpo del mensaje que enviarás por email, LinkedIn, etc. Este texto acompaña e introduce tu currículum cuando lo envías de manera espontánea a una empresa y, aunque es recomendable adaptarlo, su estructura básica es la siguiente:

  1. SALUDO: Más o menos formal dependiendo de la vía de contacto. Dirígete a la persona por su nombre si lo sabes, dirígela sino a RRHH de manera neutra.
  2. NOMBRE E INTRODUCCIÓN: Comienza diciendo tu nombre y explicando el motivo de la autocandidatura, es decir, ¿Por qué envías el CV a esa y no a otra empresa? ¿Qué es lo que te interesa de ellos y que puedes tú aportarles?
  3. PERFIL: presenta brevemente tu perfil de conocimientos, experiencia y habilidades.
  4. OTRA INFORMACIÓN: Si lo que buscas es un cambio de trabajo especifícalo, si buscas trabajo en otra ciudad, si actualmente te estas formando en alguna materia de interés para la empresa que aún no figura en tu currículum, etc.
  5. CIERRE: Agradece su tiempo por adelantado, queda a su disposición e incluye tus datos de contacto.

¿A qué empresas me quiero dirigir?:

Accede a alguno de los directorios de empresas existentes, en google puedes encontrar gran variedad como INFORMA, en la web del IDEPA, etc., y realiza un filtro atendiendo a criterios geográficos, sectoriales, o aquellos que apliquen según tu perfil. Encuentra en estos directorios los datos de contacto de la empresa y elabora tu listado propio. Intenta incluir siempre que sea posible la persona de contacto de Recursos Humanos, para conseguir este dato, LinkedIn será una herramienta de gran utilidad.

Plan de envío de CV:

Establece un plan de envío en el que dediques, por ejemplo, una hora a la semana a trabajar la autocandidatura e ir contactando por email o mensaje de LinkedIn con tu listado de empresas seleccionadas.

Por último, registra la fecha de cada contacto y tras una semana o dos, puedes hacer un seguimiento vía llamada o mensaje para verificar si lo han recibido correctamente y para intentar ampliar información sobre sus necesidades de personal, fuentes de reclutamiento a las que suelen recurrir, etc.

La Comunicación en la búsqueda de empleo

La Comunicación en la búsqueda de empleo

En un entorno como el actual, altamente competitivo, donde muchas personas pueden igualar o superar tu perfil, la comunicación es una herramienta que puede ayudarte a marcar la diferencia.

La comunicación se entiende a veces como algo que sucede sin más, muchas personas no piensan que sea algo que podamos estructurar o planificar, sin embargo, planificar tu mensaje y forma de comunicarte aumentará tus posibilidades de encontrar empleo. La forma en que cada uno de nosotros comunicamos aquello que sabemos hacer, suele ser totalmente diferente.

Uno de los aspectos más importantes es que tu comunicación sea coherente, piensa con qué herramientas comunicas en cada fase de un proceso de selección:

  1. Currículum y carta de presentación
  2. Primera llamada telefónica del seleccionador
  3. Tus perfiles en redes sociales (imagen digital)
  4. Tu presencia y comunicación en una entrevista (imagen física)
  5. Interacciones posteriores a la entrevista

Por ejemplo, si dices en tu currículum que eres una persona proactiva, este aspecto deberá reflejarse en todas las fases, debes hacer preguntas, debes mostrar una postura corporal correcta, tu lenguaje no verbal debe ser dinámico, etc. Así se transmitirá un mensaje coherente. Por ello es tan importante que trabajes el autoconocimiento y que aquellos aspectos que figuren en tu currículum sean realmente verdad. Además, actualmente es básico que tu imagen digital y física se correspondan y sean ambas profesionales.

Por último, algunas recomendaciones generales para tener una comunicación eficaz:

  • Realiza una escucha activa y sin prejuicios.
  • Elabora y ensaya tu mensaje. Toma conciencia de aquello que quieres transmitir.
  • Valora cómo lo quieres transmitir.
  • Transmite desde la honestidad y respeto.
  • Comunica con emoción, asertividad y empatía.
  • Claridad y adecuación. Expresa tu idea de manera clara y en el momento y lugar adecuado. Piensa que también debe ser clara y adecuada para los otros.

Una comunicación bien planificada y entrenada puede impactar ante nuestro interlocutor de una manera positiva respecto a nuestro objetivo y puede ayudarnos por tanto a lograr ese empleo tan deseado, no la dejes al azar. ¡Practica!

“Lo más importante de la comunicación es escuchar lo que no se dice”. Peter Drucker

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